Cinco argumentos que afirman que el Pelagianismo no existió por Ali Booner
«Cinco argumentos principales conforman el caso de que el «pelagianismo» no existió. No hay jerarquía entre ellos y se dan en ningún orden en particular.
El primer argumento presentado es la profunda disyunción entre lo que se encuentra en los escritos de Pelagio y lo que se encuentra en el registro difundido por los opositores de Pelagio de los dos principios que comprenden el «Pelagianismo» y «El espíritu del «pelagianismo». Pelagio no enseñó los catorce principios atribuidos al «pelagianismo» por Agustín, ni expresó por escrito la actitud de arrogancia que se le atribuye, ni en su propio carácter o en el acercamiento al cristianismo que defendió, tal como aparecen en su escritos.
El segundo argumento es que la doctrina en los escritos de Pelagio no es diferente de lo que ya se había dicho en la literatura paraetética ascética durante muchas décadas antes de Pelagio comenzó a escribir; su enseñanza no estaba separada (p.xiv) del movimiento ascético. Evidencia de los escritos de los defensores del ascetismo prueba este punto; Los principales ejemplos examinados en este libro es la Vida de Antonio de Atanasio y las traducciones latinas de él, y los escritos de Jerónimo, así como una sección del Comentario sobre las Epístolas Paulinas atribuidas al autor conocido como Ambrosiaster.
El tercer argumento, que ha sido ampliamente aceptado durante algunos añosa es que no hubo una escuela, programa o movimiento coherente que pueda ser exactamente identificado como constitutivo de «pelagianismo». Los principios agrupados para fines polémicos por Los oponentes de Pelagio no tenían en la mayoría de los casos ningún vínculo necesario para unirlos.
El cuarto argumento, la tendencia en el caso de la inexistencia de «pelagianismo» radica en la incapacidad de los académicos para ponerse de acuerdo en una definición de «pelagianismo» o en criterios para clasificar los textos como «pelagianos» (o no). La historia de la investigación sobre el «pelagianismo» muestra que cuando se examina, el concepto no soporta el escrutinio; no se puede definir, ni existen criterios para clasificar un texto como «Pelagiano».
El quinto argumento radica en la identificación del motivo y los medios, que es evidencia de apoyo en el argumento de que el «pelagianismo» era una ficción deliberadamente inventada. La teoría interaccionista del análisis sociológico proporciona ejemplos comparativos y ofrece una perspectiva importante sobre el proceso en el trabajo en la condenación del «pelagianismo» y su supuesto heresiarca»