OAP72

✝ Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno; absteneos de toda forma de mal. 1Tes 5.21-22 ✝

19/12/24

Las dos fases de la salvaciòn según Wesley

 Según John Wesley la salvación tenía dos fases, una la denominó la "salvación presente" que es la salvación obtenida no por obras sino por gracia de Dios en Cristo y mediante la fe sola.

Autor: Héctor Mendez
Fuente: https://www.facebook.com/juliohector.mendez

La segunda es la "glorificación del cuerpo" o la promesa final de salvación según la biblia. A la primera fase acceden los que creyeron y se arrepintieron, a la segunda solo los que obedecieron por esa misma fe obrando por amor a Dios.
La perseverancia según Wesley era "sinergista" el hombre solo vive espiritualmente a través del poder del Espíritu (gracia soberana) y solo por medio de la fe persevera en ella (libre albedrío).
Wesley tenía una visión muy clara; no se trata de ganar la salvación con nuestras obras, sino de demostrar nuestra fe viva a través de ellas, como una respuesta de amor hacia Dios.
Coincido totalmente con John Wesley y jamás creería en una salvación incondicional ya que en innumerables textos se afirma que la obediencia del cristiano, aunque imperfecta, es del agrado del creador y Dios glorificará solo a los obedientes a su palabra..

1. Efesios 2:8-10
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas."
2. Romanos 1:5
"Por medio de él recibimos la gracia y el apostolado para la obediencia a la fe en todas las naciones, por amor de su nombre."
Hebreos 5:8-9
"Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen."
Tito 2:11-14
"Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras."
Juan 14:15, 23-24
"Si me amáis, guardad mis mandamientos... El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió."