Bitácora Personal

Tema:

02/01/25

Predica! Cómo? Como sea y con quien te acompañe.

Tiempo atrás estuve en Japón hablando a una concurrencia compuesta en su mayoría por gente joven japonesa. Mi esposa y yo éramos los únicos caucásicos en ese salón, tal vez en toda la ciudad.

Les mencioné que el número de miembros de iglesias evangélicas en Japón es menos

del 1 % de la población. Todos asintieron con un gesto que dejó su admiración a la luz de esta realidad. 

Les mencioné que había estado en Japón unos meses antes y que el porcentaje era el

mismo; nada había cambiado. Viendo esa falta de cambio, les pregunté “¿Qué les pasa a ustedes?” Se rieron ante ese interrogante.

Proseguí diciendo que había estado en Japón tres años antes y que el porcentaje era menos del 1 %. Ya no se reían. Les dije que diez años atrás el porcentaje de creyentes en Japón era menos del 1 %. 

Les pregunté, “¿Saben cuál era el porcentaje de creyentes en Japón cien años atrás?” ya podía ver lágrimas al contestar yo mismo la pregunta: “menos del 1 %”. Luego de una pausa, dije, “Algo está mal con la forma en que conciben la iglesia en Japón”

Para que Japón pueda cambiar Jesús va a tener que hacer algo nuevo y poderoso. Lo mismo en Estados Unidos. No es la iglesia local la que cambiará el mundo; es Jesús. Asistir los domingos no transforma vidas; Jesús en sus corazones sí cambia a la gente. 

La falta de crecimiento nos debe causar escalofríos, pena, clamor, arrepentimiento. No podemos no sentir la esterilidad espiritual como un gran problema. Algo debe latir en nuestro interior por no ver personas nuevas en la iglesia. 

Predica! Cómo? Como sea y con quien te acompañe. Dos es suficiente, si son más mejor.

El Señor prometió su compañía al salir a evangelizar en su nombre.