Bitácora Personal

Tema:

02/06/25

Soteriología Gnóstica

 La soteriología gnóstica, tal como la expone y combate San Ireneo, se centraba fundamentalmente en la salvación a través de un conocimiento especial, la gnosis, más que por las obras o la fe en un sentido tradicional. Los gnósticos creían en un dualismo en el que la materia es maligna y el espíritu es bueno. 

En esta visión, las almas humanas, que son "partecitas de luz", están atrapadas en el mundo material, creado por un demiurgo inferior, a menudo identificado con el Dios del Antiguo Testamento.

La salvación consistía en que estas almas espirituales escaparan del mundo material y ascendieran al reino de la luz, el Pléroma. 

Este escape se lograba mediante el conocimiento (gnosis) que el eón Cristo comunicó a las almas, enseñándoles el modo de liberarse de la materia. 

El Cristo gnóstico no redimía a través del sacrificio de la cruz ni tomando un verdadero cuerpo material, ya que la materia era considerada esencialmente mala.

Según las fuentes, los gnósticos dividían a la humanidad en tres tipos distintos, cada uno con un destino salvífico diferente:

1.Los terrenos (hílicos): 

Eran de naturaleza material y estaban destinados a perecer por necesidad, siendo incapaces de recibir incorrupción.

2.Los anímicos (psíquicos): 

Se situaban entre los terrenos y los espirituales. Podían salvarse mediante una fe sencilla y obras, pero su destino final no era el Pléroma, sino un "Lugar Intermedio" donde descansarían sus almas, junto con el Demiurgo. Necesitaban una buena conducta para salvarse.

3.Los espirituales (neumáticos): 

Poseían una naturaleza espiritual inherente. Se salvaban automáticamente por su naturaleza, independientemente de sus obras. Su naturaleza espiritual era incapaz de corromperse, sin importar las acciones que realizaran. Alcanzaban la "gnosis perfecta". Eran considerados la "semilla de elección" que, una vez perfecta, ascendería al Pléroma para convertirse en esposas de los ángeles que rodeaban al Salvador. 

Algunos gnósticos, siendo "perfectos" (neumáticos), se sentían libres para practicar acciones prohibidas sin vergüenza alguna, ya que sus obras no afectaban su estado espiritual innato e incorruptible. Su salvación dependía de tener la "semilla" o ser de naturaleza espiritual. 

La redención perfecta para ellos consistía en la gnosis de la Grandeza inefable.

Además, los gnósticos tenían ritos de redención practicados por algunos de ellos, distintos del bautismo visible. 

Estos ritos eran necesarios para los que habían adquirido la gnosis perfecta para ser regenerados y entrar en el Pléroma. 

El bautismo era para los psíquicos y la remisión de pecados, mientras que la redención era para los neumáticos y la perfección. 

Algunos rechazaban las ceremonias físicas, argumentando que lo inefable no podía representarse con cosas corruptibles, y afirmaban que la redención perfecta era la gnosis misma. 

Algunos ritos se realizaban sobre los moribundos para hacerlos "inagarrables" e invisibles a las Potestades y permitir que su "hombre interior" subiera más allá de los lugares invisibles, dejando el cuerpo atrás y enviando el alma al Demiurgo [8ios con su gnosis. 

La salvación, por tanto, estaba predeterminada por la naturaleza innata de una persona.