OAP72

✝ Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno; absteneos de toda forma de mal. 1Tes 5.21-22 ✝

07/04/26

La salvación y sus dimenciones.

 Las dimensiones legales, relacionales y transformadoras de la obra de Dios a favor del hombre
se puede relatar de la siguiente manera:

La base de todo es la REDENCIÓN, que se define como la liberación de la esclavitud del pecado mediante el pago de un precio: la sangre de Cristo

. A través del concepto de AGORAZO, entendemos que Cristo realizó la compra de la humanidad en el "mercado" del pecado, adquiriendo al creyente para Su posesión y servicio

.Una vez redimido, el creyente es introducido en la ADOPCIÓN (huiothesia), un procedimiento legal donde Dios otorga la condición de hijo a quien no lo era por naturaleza, permitiéndole disfrutar de privilegios y herencia eterna

. Esta identidad nos permite clamar "Abba, Padre", una expresión de máxima intimidad y confianza

. Estrechamente ligada está la PREDESTINACIÓN, que no tiene que ver con el inconverso, sino con el plan previo de Dios para marcar la posición, los propósitos y los privilegios de Sus hijos

.En el ámbito judicial, la JUSTIFICACIÓN es el acto mediante el cual Dios declara justo al pecador que cree

. Es un veredicto forense instantáneo donde el Juez celestial absuelve de toda culpa y cargo, tratando al creyente como si nunca hubiera pecado

. Se diferencia del perdón en que la JUSTIFICACIÓN no solo quita la pena, sino que elimina la acusación misma de culpabilidad

.Esta nueva posición legal da paso a la SANTIFICACIÓN, que significa ser "apartado" para el servicio de Dios

. La SANTIFICACIÓN se divide en tres fases: 

posicional (un acto único e instantáneo al momento de la salvación), 

progresiva (el proceso diario de crecimiento en santidad bajo el control del Espíritu Santo y la obediencia a la Palabra) y 

final (la glorificación futura cuando veamos a Cristo)

.Finalmente, la PROPICIACIÓN describe cómo el sacrificio de Cristo apacigua y satisface la ira personal y justa de Dios contra el pecado

. A diferencia de la EXPIACIÓN, que es de carácter impersonal y busca reparar el mal, la PROPICIACIÓN es personal y logra que el pecado sea quitado y olvidado para restaurar la comunión con el Ofendido

. En resumen, Cristo propició la ira de Dios haciéndose una expiación por nuestros pecados