OAP72

✝ Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno; absteneos de toda forma de mal. 1Tes 5.21-22 ✝

25/05/26

Elección y reprobación divina.

Calvino, *Institución*, Libro III, Cap. 21, Secciones 5 y 7


**¿Cómo define la elección y la reprobación?**

Calvino define la predestinación como "el eterno decreto de Dios, por el que ha determinado lo que quiere hacer de cada uno de los hombres. Porque Él no los crea a todos con la misma condición, sino que ordena a unos para la vida eterna, y a otros para condenación perpetua." La elección, entonces, es la predestinación de ciertos individuos a la salvación; la reprobación es la predestinación de otros a la condenación eterna. En el resumen del capítulo, Calvino precisa que el consejo divino respecto a los elegidos "se funda en la gratuita misericordia divina sin respecto alguno a la dignidad del hombre", mientras que "la entrada de la vida está cerrada para todos aquellos que Él quiso entregar a la condenación", por su "secreto e incomprensible juicio, el cual, sin embargo, es justo e irreprochable."


**¿Cuál es la causa o motivo del decreto?**

La causa no es ningún mérito humano: Moisés enseña que "toda la dignidad consiste únicamente en el amor gratuito de Dios", y Deuteronomio declara "No por ser vosotros más en número que todos los pueblos os ha escogido, sino porque Jehová os amó." La elección no depende de obras ni cualidades previstas; Calvino afirma que es "del todo infundado hacer depender la una de la otra, como si la presciencia fuese la causa y la predestinación el efecto." La única causa es la libre voluntad y el amor gratuito de Dios.


**¿Con qué propósito Dios realiza esta división?**

Calvino enseña que "la vocación de los elegidos es un testimonio de su elección, y que la justificación es otra marca y nota de ella, hasta que entren a gozar de la gloria, en la cual consiste su cumplimiento." Asimismo, al excluir a los réprobos del conocimiento de su nombre o de la santificación de su Espíritu, Dios "muestra con estas señales cuál será su fin y qué juicio les está preparado." El propósito es, en definitiva, la manifestación de la misericordia divina en los elegidos y de la justicia divina en los réprobos, todo para la gloria de Dios.


Cánones de Dort (1618–1619), Artículos 6, 7 y 15

**¿Cómo define la elección y la reprobación?**

La elección es definida como "un propósito inmutable de Dios mediante el cual Él, antes de la fundación del mundo, de entre todo el género humano caído, por su propia culpa, de su estado original de rectitud, en el pecado y la perdición, predestinó en Cristo para salvación, por pura gracia y según el beneplácito de Su voluntad, a cierto número de personas, no siendo mejores o más dignas que las demás, sino hallándose en la misma miseria que aquellas."

La reprobación es definida en el Artículo 15 como el acto por el cual Dios "ha resuelto dejar en la común miseria en la que por su propia culpa se precipitaron, y no dotarlos de la fe salvífica y la gracia de la conversión y, finalmente, estando abandonados a sus propios caminos y bajo el justo juicio de Dios, condenarlos y castigarlos eternamente, no solo por su incredulidad, sino también por todos los demás pecados, para la declaración de Su justicia divina."


**¿Cuál es la causa o motivo del decreto?**

La elección no fue hecha "en virtud de previsión de la fe, la obediencia de la fe, la santidad ni ninguna otra buena cualidad o disposición, como causa o condición, previamente requeridas en el hombre que habría de ser elegido, sino para la fe y la obediencia de la fe, para la santidad, etc. Por lo tanto, la elección es la fuente de todo bien salvífico de la cual proceden la fe, la santidad y otros dones salvíficos."

La causa de esta misericordiosa elección es "únicamente el beneplácito de Dios, el cual no consiste en que Él escogió como condición de la salvación… algunas cualidades o acciones humanas, sino en que Él adoptó como un pueblo especial para Sí a algunas personas determinadas de entre la común muchedumbre de pecadores."


**¿Con qué propósito Dios realiza esta división?**

El decreto distingue a los elegidos de quienes no lo son, siendo esta "profunda, misericordiosa e igualmente justa distinción de personas… revelado en la Palabra de Dios", que a la vez "da un inefable consuelo a las almas santas y temerosas de Dios." El propósito es la demostración de la misericordia soberana de Dios en los elegidos y de su justicia en los réprobos, sin que Dios sea en ningún caso autor del pecado.


Confesión de Fe de Westminster (1647), Capítulo III, Secciones III–V y VII

**¿Cómo define la elección y la reprobación?**

La sección III establece que "por el decreto de Dios, y para la manifestación de su gloria, algunos seres humanos y ángeles son predestinados y preordenados para vida eterna, y otros para muerte eterna." La sección V precisa que los predestinados para vida son aquellos que Dios "ha escogido en Cristo para gloria eterna, antes que fueran puestos los fundamentos del mundo, por su pura y libre gracia y amor." La sección VII define la reprobación como el acto por el cual a Dios le agradó "pasar por alto" al resto de la humanidad y "destinarla a deshonra e ira, según el inescrutable consejo de su propia voluntad."


**¿Cuál es la causa o motivo del decreto?**

La sección V es explícita: la elección ocurre "sin la previsión de la fe o buenas obras, o la perseverancia en ninguna de ellas, o de cualquier otra cosa que haya en las criaturas, como condiciones o causas que le muevan a ello, y todo para la alabanza de la gloria de su gracia." La sección II refuerza esto: "Dios no ha decretado nada porque lo previó como futuro, o como aquello que acontecería bajo tales condiciones." La causa única es el libre y soberano beneplácito divino.


**¿Con qué propósito Dios realiza esta división?**

La sección III declara que el propósito es "la manifestación de su gloria." La sección VII especifica que en la reprobación Dios actúa "para la gloria de su poder soberano sobre las criaturas, para la alabanza de su gloriosa justicia." La sección VI añade que en los elegidos, toda la cadena —redención, llamamiento, justificación, adopción, santificación y salvación— opera para ese mismo fin glorificante.


Síntesis comparativa (útil para el debate grupal)

Las tres fuentes convergen en: (1) la elección es incondicional, anterior a cualquier mérito humano; (2) la reprobación es un acto judicial justo, no arbitrario; (3) el propósito final es la gloria de Dios. La diferencia de énfasis está en que **Calvino** (Sección 5–7) trabaja más inductivamente desde la historia bíblica de Israel; los **Cánones de Dort** apuntan explícitamente a refutar el arminianismo y subrayan que la fe es *fruto*, no *causa*, de la elección; y la **Confesión de Westminster** es la más sistemática y explícita al formular que ni siquiera la presciencia de la fe es fundamento del decreto.