Los padres de la iglesia y la disciplina
I. Fundamentos
de la disciplina en la Iglesia
Los
Padres constituyen un punto de referencia indispensable para la vida cristiana,
ofreciendo una comprensión de las Escrituras guiada por el Espíritu y soluciones
actuales a problemas delicados de su época. Su enfoque se caracteriza por una
temática pastoral rica y un desarrollo del dogma iluminado por un carisma
especial. El "retorno a los Padres" busca esclarecer las exigencias
de la comunidad cristiana actual a la luz de sus soluciones.
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Unidad
de la Iglesia: La unidad es un designio de Dios y se ve como reflejo de
la Trinidad, manifestándose en la unión del pueblo cristiano en torno al obispo
y la colegialidad de los obispos. Cipriano enfatiza que la Iglesia es una y el
episcopado es una realidad una e indivisa, sostenida por el Espíritu Santo.
Dividir la Iglesia, destruir la fe, perturbar la paz, o disipar la caridad son
considerados crímenes graves.
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Autoridad
y Obediencia: La jerarquía eclesial tiene un origen divino, con
apóstoles, profetas, pastores y maestros establecidos por Dios. Los Padres
Apostólicos muestran una transición de una jerarquía carismática a una estable
de obispos y diáconos, elegidos para garantizar el culto eucarístico. Ignacio
de Antioquía subraya que nada de lo que concierne a la Iglesia debe hacerse sin
el obispo, y la Eucaristía solo es válida bajo su presidencia o de quien él
delegue. La desobediencia a lo que Dios ha dicho a través de los ministros
conlleva un peligro no pequeño.
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Rol de Pastores y Obispos:
◦ Orígenes describe a los obispos como
"vigas" que sustentan y protegen el edificio de la Iglesia y a los
presbíteros como "maderos" llenos de incorruptibilidad y ciencia de
Cristo.
◦ Gregorio Magno considera que la Regla
pastoral debe ser un espejo para la vida y predicación de los pastores. Los
pastores deben vivir con pureza y tener sus corazones sujetos a la razón,
evitando pensamientos vanos., especialmente los que se dedican a la palabra y
la enseñanza.
◦ Los santos doctores deben estar siempre
preparados para enseñar y aclarar las Sagradas Palabras sin demora.
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Elección
y Responsabilidad: Antiguamente, la elección de obispos era a cargo del
clero y la comunidad cristiana, y su ordenación por obispos vecinos. Cipriano
destaca que el pueblo participaba activamente en la elección y destitución de
obispos. Los clérigos son responsables de las muertes espirituales que causan
si su mal ejemplo desvía a otros.
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Fidelidad
a la Tradición: Los Padres enfatizan la necesidad de adherirse a la
tradición apostólica y a la regla de fe para la correcta interpretación de la
Escritura. Gregorio Nacianceno menciona la existencia de doctrinas cristianas
que no estaban en las Escrituras, pero sí en la Tradición. Basilio defiende que
la tradición tiene el mismo valor que la Escritura para la vida cristiana.
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Combate
a la Herejía: La Iglesia tuvo que luchar contra diversas doctrinas
heréticas, como el arrianismo y el macedonianismo. Los obispos en Calcedonia se
negaron a una. Aquellos que introducen herejías o cismas son peores que los
lapsos, ya que engañan a muchos y ponen en peligro sus almas. Los santos
doctores tienen poder para "cazar raposas" (sofismas) y
"aplastar serpientes y escorpiones" (poderes del enemigo).
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Perfeccionamiento
del Alma: Orígenes subraya que la salvación y perfección de cada alma
se realiza en la Iglesia.
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Importancia
de las Obras y el Ejemplo: Gregorio Taumaturgo afirma que la enseñanza
es vana si las palabras no van acompañadas de hechos. Los cristianos deben
vivir con "respeto y disciplina" en la asamblea litúrgica.
Crisóstomo insiste en que las acciones feroces en el hombre son producto del
abuso del libre albedrío, no de la naturaleza, y pueden ser mejoradas por la
doctrina y la gracia del Espíritu Santo.
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Penitencia
y Perdón: El Pastor de Hermas testimonia una doctrina penitencial donde
el perdón de los pecados post-bautismales es posible, oponiéndose a los
rigoristas. La confesión de los pecados antes de la fracción del pan es un
"sacrificio puro". Dios concede la penitencia a aquellos cuyos
corazones son puros y sinceros. El Señor concede el perdón a quienes se corrigen,
pero trata con severidad a los obstinados.
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Oración:
La oración es fundamental para la vida espiritual. Diadoco de Fótice resalta
que la oración calma la parte irascible del alma, produce lágrimas y llena de
dulzura, conduciendo al conocimiento de Dios. La oración debe ser hecha con
humildad, con el corazón iluminado.
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Educación
en el del castigo corporal: La sabiduría y la instrucción filial se
conservan y entienden en la perspectiva de la práctica y el conocimiento.
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Formación de Virtudes: La educación busca formar un
cristiano. Se debe enseñar a los hijos a poner a los más pequeños o incluso a
los esclavos por delante, como una "altísima filosofía". Los niños
deben ser llevados a la iglesia para familiarizarse con las Sagradas Escrituras
y el temor de Dios.
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Nombres
y Costumbres: Se recomienda nombrar a los hijos con nombres de hombres
justos, mártires, obispos o apóstoles para inspirar emulación, y evitar las
costumbres paganas.