OAP72

✝ Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno; absteneos de toda forma de mal. 1Tes 5.21-22 ✝

12/11/25

La Muestra Innegable del Amor de Dios 馃尶

En muchas ocasiones escuchamos voces que dicen que no deber铆amos hablar del amor de Dios a quienes a煤n no creen en 脡l, argumentando que fuera de la reconciliaci贸n con Dios solo queda Su justa ira.

Es cierto que la Biblia ense帽a que la ira de Dios es real y justa contra todo pecado (Romanos 1:18), pero ser铆a un grave error pensar que eso significa que Dios no ama a quienes todav铆a no se han vuelto a 脡l.

La Escritura muestra con total claridad que Dios ama incluso a quienes todav铆a son Sus enemigos. ¿C贸mo lo sabemos?
Porque “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo a煤n pecadores, Cristo muri贸 por nosotros” (Romanos 5:8).
Ese acto, la muerte de Cristo en la cruz, es la expresi贸n m谩s profunda y perfecta del amor divino. No esper贸 a que fu茅ramos dignos; nos am贸 cuando a煤n est谩bamos lejos, cuando ni siquiera pens谩bamos en 脡l.

A veces se critica la conocida frase “Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado”, consider谩ndola una visi贸n sentimental. Algunos argumentan que Dios no env铆a el pecado al infierno, sino al pecador. Pero esa forma de verlo deja fuera algo esencial: en la cruz, Dios juzg贸 el pecado mismo.
La Biblia dice que Dios “conden贸 al pecado en la carne” (Romanos 8:3), es decir, en la carne de Cristo. En ese mismo acto, Dios manifest贸 tanto Su odio hacia el pecado como Su amor por el pecador. Ambas realidades se unen en un mismo punto: la cruz.

Es cierto que algunos Salmos mencionan que Dios aborrece al imp铆o (Salmo 5:5), pero debemos entenderlo correctamente: Dios aborrece el pecado que destruye, no la vida que 脡l cre贸 a Su imagen (G茅nesis 1:27). Su deseo no es la muerte del imp铆o, sino que “se vuelva de su mal camino y viva” (Ezequiel 33:11).

El prop贸sito de Dios no es condenar, sino transformar. 脡l quiere que el pecador deje de serlo al recibir Su perd贸n y ser hecho justo por medio de Cristo.
Por eso, predicar el amor de Dios no es opcional, es esencial. No hay salvaci贸n sin amor, ni arrepentimiento verdadero sin la certeza de que hay un Dios dispuesto a recibirnos.

El amor de Dios es la base sobre la cual todo el mensaje del Evangelio se sostiene. Es ese amor el que nos invita a volver, a confiar y a creer que todav铆a hay esperanza.
Porque al final, todo lo que Dios hace —aun cuando corrige o disciplina— tiene una sola meta: reconciliarnos con 脡l por medio de Su amor eterno (Jerem铆as 31:3).

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Fuente:

Herrera, B. (s.f.). ¿Ama Dios al inconverso? - Respuesta a Juan Camilo Tovar.
YouTube. [https://www.youtube.com/watch?v=m91LtkD9BRA].

Aclaraci贸n: La reflexi贸n de este posteo fue tomada y desarrollada a partir del contenido de este v铆deo.