La elección dentro del marco del arminianismo clásico
. A diferencia de otras posturas teológicas, esta visión sostiene que el decreto de Dios para salvar no es un acto arbitrario sobre individuos aislados, sino un plan eterno fundamentado en la persona y obra de Jesucristo
.El fundamento cristocéntrico de la elección
La base de toda la doctrina de la elección es Cristo mismo; Él es designado en las Escrituras como "el Elegido" o "el Escogido"
. Por lo tanto, la elección de los seres humanos ocurre únicamente en unión con Jesucristo
. La Palabra de Dios dice que "nos escogió en él" (Efesios 1:4), lo que significa que nadie es elegido de manera separada a la unión con Cristo por la fe
. Estar "en Cristo" implica una incorporación espiritual donde el creyente comparte el estatus de Jesús como el amado y elegido de Dios
. En este sentido, Jesucristo no es solo el medio de la salvación, sino el fundamento y la fuente misma de la elección
.El carácter corporativo y condicional
Un aspecto distintivo de esta doctrina es que el enfoque primordial de la elección no recae sobre el individuo de forma aislada, sino sobre el grupo, el cuerpo o la Iglesia
. La Biblia tiende a hablar de los elegidos en plural ("nos escogió"), refiriéndose a un pueblo que Dios ha decidido formar a través del sacrificio de Cristo y la fe
. Bajo esta perspectiva:
Elección Corporativa: La Iglesia es el proyecto eterno de Dios, y los individuos pasan a formar parte de los "elegidos" al integrarse a este cuerpo mediante la fe
.Condicionalidad: Dios ha decidido soberanamente escoger a aquellos que tienen fe en Su Hijo
. La elección es condicional porque se basa en la presciencia de Dios; es decir, Dios conoció de antemano desde la eternidad quiénes responderían libremente al llamado del evangelio y perseverarían en la fe
.La necesidad de la Gracia Preveniente
Para comprender cómo un ser humano puede cumplir con la condición de la fe, es necesario conocer la doctrina de la gracia preveniente (o previa)
. Debido a la depravación total, el ser humano está espiritualmente muerto y es incapaz de buscar a Dios o creer por sus propios méritos
. Sin embargo, Dios toma la iniciativa y concede una gracia que "libera" la voluntad esclavizada, permitiendo que la persona pueda responder al llamado del evangelio
. Esta gracia es universal pero resistible; capacita a todos para creer, pero no obliga a nadie, dejando la responsabilidad final del rechazo en manos del hombre
.El propósito y la seguridad de la elección
La elección tiene como fin que el pueblo de Dios sea "santo y sin mancha" y que los creyentes sean adoptados como hijos por medio de Jesucristo
. El propósito de la elección de Israel fue traer al Salvador al mundo, mientras que el propósito de la elección de la Iglesia es la aplicación de esa obra salvadora a todos los que creen
. En cuanto a la seguridad, los elegidos están protegidos por el poder de Dios contra cualquier fuerza externa que intente arrebatarlos de Su mano, siempre y cuando permanezcan en una relación de confianza y fe con Cristo
.En conclusión, la doctrina de la elección no es un destino fatalista, sino un llamado universal y genuino basado en el amor inconmensurable de Dios, quien desea que todos los hombres sean salvos y lleguen al conocimiento de la verdad
. La elección es la invitación soberana de Dios a participar de la bendición eterna que ya reside en Su Hijo, el Elegido
RESUMEN
La elección en la mirada de la soteriología clásica arminiana representa un tema central y distintivo dentro de la teología cristiana, especialmente en contraste con otras perspectivas como la calvinista. Desde el enfoque arminiano, la elección no se entiende como una predestinación incondicional y unilateral por parte de Dios, sino como una elección condicionada y basada en la presciencia divina de la fe y la respuesta humana.
La soteriología clásica arminiana sostiene que Dios, en su soberanía y omnisciencia, conoce de antemano quiénes responderán favorablemente al llamado del evangelio. Esta presciencia divina permite que la elección sea vista como una decisión que Dios toma en relación con la fe que Él sabe que cada persona ejercerá libremente. Así, la libertad humana y la responsabilidad personal juegan un papel fundamental en el proceso de salvación.
A diferencia de la doctrina calvinista, donde la elección es incondicional y no depende de ninguna condición humana, el arminianismo enfatiza que la gracia preveniente de Dios habilita al ser humano para creer, pero no impone la salvación. La elección, por tanto, es una invitación abierta y universal, y la salvación está disponible para todos, aunque solo aquellos que libremente aceptan la gracia de Dios son finalmente elegidos para la vida eterna.
Esta visión resalta la justicia y el amor de Dios, quien desea que todos sean salvos y ofrece a cada persona la oportunidad de responder a su gracia. La elección, en este sentido, no excluye ni predetermina la condenación de nadie, sino que se fundamenta en la interacción dinámica entre la soberanía divina y la libertad humana.
En conclusión, la soteriología clásica arminiana presenta la elección como un acto divino que respeta y se vincula con la libertad humana, subrayando la importancia de la fe personal y la responsabilidad en el proceso de salvación. Esta perspectiva ofrece una comprensión equilibrada que busca preservar tanto la soberanía de Dios como la dignidad y libertad del ser humano en su relación con la salvación.
