Bitácora Personal

Tema:

26/08/26

¿No hay revelación para este tiempo?

Cuando el cesacionismo argumenta que ya no hay revelación para este tiempo, cuestionando la vigencia del don profético y otros dones de revelación, está cometiendo un grave error que se denomina "falsa premisa". Esta es: "Toda revelación divina es de nivel canónico, infalible y vinculante para la Iglesia universal". Si eso fuera así, cualquier profecía posterior competiría con la suficiencia de la Escritura (Sola Scriptura).

Sin embargo el NT maneja niveles diferenciados de revelación:

- Revelación canónica (fundacional): La entregada a través de los apóstoles y profetas (Ef 2:20; 2 Ti 3:16-17; Judas 3). Es infalible, normativa para la doctrina universal, autoritativa e irrepetible (norma normans). El canon está cerrado y ninguna profecía moderna puede añadir, corregir o sustituir esta verdad.

- Revelación carismática (de carácter local): En el NT el término griego apokalypsis (revelación) se usa frecuentemente para describir impresiones, advertencias prácticas o dirección circunstancial dada a creyentes comunes en la asamblea local (1 Con 14:26, 30; Ef 1:17; Fil 3:15). Esta revelación congregacional no es infalible ni normativa, no crea doctrina, sino que aplica la voluntad de Dios a una situación concreta (por ejemplo, Agabo anunciando una hambruna en Hechos 11:28 o advirtiendo el arresto de Pablo en Hechos 21:10-11).

Si afirmamos que hoy no existen nuevas revelaciones, se nos obliga a descartar, ignorar o reinterpretar pasajes donde claramente se indica que este don es para los postreros tiempos (los de la Iglesia) como lo indica Hechos 2. O que este don terminará cuando venga lo perfecto (1 Corintios 13), es decir, el regreso glorioso de Cristo. ¿O ignoramos los mandatos imperativos de Pablo en 1 Tesalonicenses 5:19-21 y 1 Corintios 14:1, 39? 

En una verdad irrefutable que el canon está cerrado y que ninguna profecía moderna puede añadir, corregir o sustituir esta revelación fundacional. Pero eso no significa que Dios no siga hablando en este tiempo.

Fuente: Pastor Elías Chavez Bascuñan,