Bitácora Personal

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26/08/26

Satanás ¿necesariamente un reptil en el Edén?

De pequeño me contaron que el enemigo de los creyentes y de Dios, se paseaba en el Edén como un dinosaurio en dos patas, o un reptil caminante. La serpiente entonces nace con la maldición del capítulo 3 como especie, y de ahora en adelante sería rastrera.

Sin embargo, existe otra posibilidad interpretativa. Una que no ignora el contexto de Medio Oriente y toma en cuenta la cultura de la época del escritor del Génesis. La palabra usada para serpiente como el animal más astuto “nakash” tiene derivaciones que tienen relación íntima con lo brillante y resplandeciente como metales como el bronce, y sobre todo, a seres celestiales (Nu. 21:6-9; 2 R. 18:4). En Daniel 10:6 una derivación habla de la apariencia brillante de un ser divino, y en Ezequiel 1:7 los espíritus de Dios brillan como bronce (además del ser caído de Ezequiel 28, que es caracterizado como uno brillante. Aunque este pasaje está en discusión debido a la endecha como herramienta retórica para lamentarse de un poderoso, su destino y fracaso más que a la descripción de un ser sobrenatural, no se puede negar la tradición de un rebelde divino primigenio que la inspira).

Más interesante aun, sin embargo, es la relación de seres serpentinos y alados (seraph) como en Isaías 6, que se encuentran en el trono de YHWH adorándolo y sirviéndole. El significado de la palabra puede evocar a seres ardientes, relacionados con la santidad de Dios. Sin embargo seraph también significa serpiente (Dt. 8:15; Is. 14:29; Is. 30:6).

Ben Staphone comenta que la iconografía hebrea del mismo periodo de Judá refleja a la divinidad sentada junta a serpientes aladas protegiendo su trono (como el sello 273 que era del cortesano del rey Acaz, Ashná; Isaías estaría totalmente consciente de los seraph al rededor del trono de Dios).

Si esto es así, e incluso parecido a otras culturas como la Egipcia (de donde se toma probablemente esta idea reinterpretada por los pueblos semíticos) tenemos un ser del concilio de Dios en el Edén que está a punto de rebelarse incitando a los hijos de Dios humanos a desobedecer la palabra de Dios.

Esto incluso, se relaciona con la tradición cristiana, en donde Satanás es visto como un ángel de luz caído, que incitó la rebelión espiritual de otros hijos de Dios (como atestigua el AT y el NT).

La serpiente era un ser cercano a YHWH, un espíritu que se rebeló, y tentó a Adán y a Eva. Génesis nos muestra no un retrato científico de la creación, sino una obra teológica que refleja el gran problema espiritual de la humanidad condenada.

Con la retórica y utilizando el retrato de los animales, se introduce a un ser espiritual astuto que engañó a la humanidad en el Huerto sagrado, templo cósmico de Dios, donde la Deidad convivía sin restricción con los seres humanos, y los seres espirituales seguramente tenían acceso, como luego se ve en el capítulo 3 con los querubines guardianes tras la acción del pecar del hombre.

Fuente: Coco Cantó Encalada