¿Dios hace pecar a todos los hombres?
Estas son palabras de Juan Calvino, la doctrina es clara "Dios hace pecar a todos los hombres".
Calvino fue sincero y dio a entender que Dios es el autor del pecado y tentador del hombre.
Hoy la iglesia reformada y sus calvinistas niegan estas aseveraciones y nunca aclaran como Dios hace pecar a otros sin volverse él pecador.
Al pasar la línea entre "permitir y hacer", el calvinismo cae inmediatamente en la categoría de "falsa doctrina".
La predestinación absoluta contiene consecuencias lógicas horribles, modifica y redefine toda la doctrina de la salvación y como dijo un predicador calvinista, "Dios es un equipo SWAT que no pide permiso y salva a los que quiere"..
Leamos a Calvino:
“Nada sucede sino lo que Dios ha decretado con conocimiento y voluntad.” — Juan Calvino, Institución de la Religión Cristiana, I.16.3.
"Dios no solamente previó la caída del primer hombre y, en él, la ruina de su posteridad; sino que también, según su voluntad, la ordenó.”— Juan Calvino, Institución de la Religión Cristiana, III.23.7.
“El primer hombre cayó porque el Señor había juzgado que así convenía.”— Juan Calvino, Institución de la Religión Cristiana, III.23.8.
“Los hombres no hacen nada sino por la secreta instigación de Dios, y no deliberan sobre cosa alguna sino aquello que Él previamente ha decretado consigo mismo y lleva a cabo por su secreta dirección.”— Juan Calvino, Institución de la Religión Cristiana, I.18.1.
“No solo previó Dios la caída del primer hombre y, en él, la ruina de su posteridad, sino que también, según su voluntad, la ordenó.”— Juan Calvino, Institución, III.23.7.
“El primer hombre cayó porque el Señor juzgó conveniente que así fuese. [...] El hombre, pues, cae por la ordenación de la providencia divina, pero cae por su propia culpa.”— Juan Calvino, Institución, III.23.8.
“Cuando digo, sin embargo, que Adán no cayó sin la ordenación y voluntad de Dios [...] no es imposible que, por alguna causa, aunque desconocida para nosotros, Él haya querido la caída del hombre.”— Juan Calvino, Comentario sobre Génesis, III.
"¿Qué otra cosa es el permiso de Aquel que tiene el poder de impedirlo, y en cuya mano está todo el asunto, sino su voluntad?”— Juan Calvino, Comentario sobre Génesis.
“Sería ridículo que un juez solamente permitiera, y no también decretara, aquello que quiere que se haga, al mismo tiempo que encarga a sus ministros la ejecución.”— Juan Calvino, Institución, I.18.1.
“Los impíos no hacen nada sino aquello que la mano y el consejo de Dios habían decretado.”— Juan Calvino, Institución, I.18.1, sobre Hechos 4:28.