Bitácora Personal

Tema:

28/10/26

Mi camio teológico y mi convicción doctrinal - Elías C. Bascuñan

El problema del calvinista comienza en su interpretación de la soberanía divina, y la consecuencia se vuelve soteriológica. Si Dios decreta y ordena todo lo que acontece de manera infalible, inclusive las decisiones de los seres humanos, la consecuencia natural tiene que ser que Dios elige a un grupo para salvación, Cristo se entrega solo por ese grupo, Dios preserva a ese grupo y, finalmente, glorifica solo a ese grupo.

Las confesiones reformadas ofrecen respuestas a las incógnitas más profundas que despiertan el intelectualismo de muchos creyentes y, aunque sus afirmaciones no sean acertadas, ofrecen cierta seguridad a sus estudiantes, ofreciendo identidad denominacional. La falta de una confesión clara en otras denominaciones causó que la Iglesia reformada sea vista como más teológica, aparentemente exegética e imponente en este tipo de asuntos.

Ofreciendo orden estricto, solemnidad, enseñanza y sobriedad, crece en número y en adherentes que odian los otros extremos que consideran "desordenados" y faltos de teología seria. El pentecostalismo clásico verdadero es un tanto difícil de encontrar, allí donde los dones se regulan, donde se enseña teología constantemente y donde se promueve una enseñanza clara sobre la soberanía divina y la responsabilidad humana.

Yo mismo soy testigo. Si no hubiera tenido acceso a los libros de teología sistemática de manera física y online, si no hubiera estudiado por mí mismo el arminianismo y conocido el molinismo, si no me hubiera topado con tan hermosa doctrina soteriológica y equilibrada como la de John Wesley, y si no hubiera buscado incansablemente formar una concepción teológica e histórica con fundamentos dogmáticos, quizás mi camino habría sido diferente.

Y sí, quizás me hubiera topado con alguna iglesia reformada en aquella época en la que tenía esa hambre y ese fervor por aprender la doctrina, quizás hasta yo sería un calvinista como ninguno de los que veo en las redes, realmente celoso y preciso, respetuoso. Mi fervor evangelístico quizás me habría llevado a predicar de todas formas la gracia eficaz, la elección incondicional y la seguridad eterna, pero, de todos modos, me habría cuestionado a mí mismo algún día.

Al final, terminaría de nuevo donde estoy ahora, firme en el pentecostalismo clásico, con una soteriología arminiana clásica y wesleyana, en cuanto a la soberanía y la providencia molinista, en cuanto a los dones continuista y en escatología dispensacionalista progresivo.

Estas doctrinas me ofrecen seguridad, y la justicia de Cristo que me dió acceso a la santificación que llevo a cabo por la gracia, aguardando el arrebatamiento de la Iglesia. Cristo viene en los aires para glorificarnos!

Amén 🙏

"Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén". 

(Judas 24-25).